Tanto para la siembra como para la plantación será necesaria la búsqueda de fisuras u oquedades (60=10 para plantación y 50 para la siembra) teniendo muy en cuenta las preferencias de Borderea chouardii , especialmente las micro-topográficas: cara norte y zona media del roquedo que le proporcione protección frente al sol, en fisuras con sombra, posibilidad de cierta retención de agua, etc.
Para la plantación se reservarán las 10 grietas más grandes, con algo más de suelo donde poder realizar un hoyo de plantación de unos 20 cm de ancho (tamaño del tubérculo de unos 8cm) de manera que se pueda introducir el ñame sin dañar las raíces generadas en la maceta
Las 50 restantes podrán ser de menor tamaño pero con posibilidad de realizar también un pequeño hoyo donde se depositarán una a una los lotes de semillas.
La plantación se realizará en otoño-invierno , a savia parada, cuando solamente pervive un ñame (tubérculo) evitando así el estrés hídrico de los meses de verano. Se introducirá en el hoyo creado previamente intentando mantener la mayor cantidad de sustrato contenido en la maceta para no dañar las raíces.
La siembra se podrá adelantar a septiembre-octubre evitando de igual manera el estrés hídrico de los meses de verano por lo que dependerá de la meteorología del año.
Al año siguiente, teniendo en cuenta los resultados obtenidos, se realizará la plantación en aquellas fisuras donde ésta no haya tenido éxito, seguido de la búsqueda de otros lugares idóneos hasta nuevamente completar 10 individuos. (Suma del éxito del año anterior y las nuevas plantas procedentes del vivero).
En cuanto a la siembra, se buscarán nuevamente 50 fisuras donde poder introducir los lotes de semillas recolectados ese año.
De igual manera se procederá durante los 5 años siguientes.
Medidas adicionales
El manejo del agua, que no debe ser ni escasa ni excesiva se ha revelado como factor clave en el éxito del cultivo ex situ (Puente, 2005). Semejantes consecuencias se observaron en las actuaciones de reintroducción llevadas a cabo en dos lugares (Chiriveta y Olvena) , donde una falta de precipitación y aridez estival llevo a pésimos resultados.
Por ello, se llevarán a cabo riegos periódicos durante el primer año en caso de que las condiciones meteorológicas no sean las deseadas.
Así mismo, se regarán también durante su primer año las nuevas siembras y plantaciones llevadas a cabo los 5 siguientes años de proyecto.
Para la plantación se reservarán las 10 grietas más grandes, con algo más de suelo donde poder realizar un hoyo de plantación de unos 20 cm de ancho (tamaño del tubérculo de unos 8cm) de manera que se pueda introducir el ñame sin dañar las raíces generadas en la maceta
Las 50 restantes podrán ser de menor tamaño pero con posibilidad de realizar también un pequeño hoyo donde se depositarán una a una los lotes de semillas.
La plantación se realizará en otoño-invierno , a savia parada, cuando solamente pervive un ñame (tubérculo) evitando así el estrés hídrico de los meses de verano. Se introducirá en el hoyo creado previamente intentando mantener la mayor cantidad de sustrato contenido en la maceta para no dañar las raíces.
La siembra se podrá adelantar a septiembre-octubre evitando de igual manera el estrés hídrico de los meses de verano por lo que dependerá de la meteorología del año.
Al año siguiente, teniendo en cuenta los resultados obtenidos, se realizará la plantación en aquellas fisuras donde ésta no haya tenido éxito, seguido de la búsqueda de otros lugares idóneos hasta nuevamente completar 10 individuos. (Suma del éxito del año anterior y las nuevas plantas procedentes del vivero).
En cuanto a la siembra, se buscarán nuevamente 50 fisuras donde poder introducir los lotes de semillas recolectados ese año.
De igual manera se procederá durante los 5 años siguientes.
Medidas adicionales
El manejo del agua, que no debe ser ni escasa ni excesiva se ha revelado como factor clave en el éxito del cultivo ex situ (Puente, 2005). Semejantes consecuencias se observaron en las actuaciones de reintroducción llevadas a cabo en dos lugares (Chiriveta y Olvena) , donde una falta de precipitación y aridez estival llevo a pésimos resultados.
Por ello, se llevarán a cabo riegos periódicos durante el primer año en caso de que las condiciones meteorológicas no sean las deseadas.
Así mismo, se regarán también durante su primer año las nuevas siembras y plantaciones llevadas a cabo los 5 siguientes años de proyecto.
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